Composición, Arte y Fotografía. Tres conceptos básicos para definir una imagen que vaya más allá del simple hecho de fotografiar la naturaleza y trasladar al observador una fotografía puramente informativa, sin que en ella medie la creatividad del fotógrafo y su particular visión del mundo que nos rodea. La fotografía creativa será imposible sin idea de la composición y sensibilidad artística, y en este caso cualquier lugar de la tierra puede estar yermo y vacío.

El fotógrafo, como cualquier otro creador, debe interpretar lo que tiene ante si, concebir su propia obra de arte y definir su estilo, para lo cual debe trasmitir al espectador las sensaciones que percibe y reflejar en la fotografía sus sentimientos. No se trata de copiar lo que se ve a simple vista, o lo que otros han creado, y trasladarlo, tal cual, a una imagen más o menos bonita. Eso no tiene nada de creativo, ni de arte. Documentar la naturaleza es relativamente fácil, buscar su lado artístico es otra cosa completamente diferente, para lo cual hace falta imaginación y sentido de la composición.  

Imitar la naturaleza es tan fácil como plagiar los libros que otros han escrito, o reproducir las pinturas que otros artistas han pintado. Eso nunca fue concebido como un arte, sino como una falta de ideas por parte de quienes lo practican. Con esta visión de la fotografía, lo único que se consigue es relegar al fotógrafo a ser un simple porteador de imágenes. 

      

En el aparente caos que reina en la naturaleza, el fotógrafo puede encontrar suficientes elementos para construir una imagen. Basta con utilizar la imaginación y desarrollar una idea, para dar forma a una fotografía capaz de captar el lado oculto del paisaje, algo que refleje nuestra particular percepción del entorno. En pocas palabras, ver más allá de lo que otros pueden ver al viajar al lugar en el que están tomadas las imágenes. Los elementos que ofrece la naturaleza son muchos y muy variados. Cada uno de ellos, ya sea de forma combinada o por separado, proporcionan el material suficiente para dar forma a una idea y proyectarla hacia el espectador.

Para ayudarse en esta tarea, el fotógrafo dispone de una serie de herramientas, entre las cuales se encuentra la cámara fotográfica, con sus correspondientes lentes, así como otra serie de componentes que le ayudan en la tarea. Estas herramientas, que son muy importantes para concebir una imagen, no son por si solas capaces de hacer el trabajo creativo del fotógrafo. Por eso se dice que una cámara fotográfica, por muy buena que esta sea, sin una idea clara, no dejará de ser un peso muerto e inútil que cargaremos como un lastre.

 

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